Imagina que un vendedor tiene su sitio web funcionando. Todo su sistema de ventas está trabajando perfectamente. Ahora se enfoca 100% a generar tráfico hacia él. Durante varios días no hace nada distinto a promover el sitio, lo cual le toma varias horas al día y consume todos sus recursos. Al final del periodo ha logrado hacer varias ventas, digamos 100, de un producto de 20 dólares. Resultado: US$2000 dólares en ganancias.
Por otra parte, un competidor en su mismo nicho de mercado ha hecho también la tarea. Su sitio web está totalmente montado y el sistema de ventas está listo para vender “en piloto automático”. Llega el momento de que él también enfoque sus esfuerzos en generar visitantes a su sitio web. En su lugar él gasta unas horas al día consiguiendo afiliados, enviando mensajes a webmasters en tu mismo nicho ofreciéndoles que promuevan su producto a cambio de una comisión.